Qué no hacer en una clase de lenguas extranjeras

Yo no quería, pero me han obligado. Después de dos meses sin escribir en el blog, las circunstancias me han llevado a hacerlo. No pensaba escribir esta entrada, pero no me ha quedado otra.

Llevo algo más de un mes estudiando catalán y alemán, es decir, he tenido que cambiar el rol de profesor por el de alumno. Algo muy recomendable para cualquier profesor (de lenguas o de otras especialidades) y que siempre tiene consecuencias positivas, de una u otra forma. Hasta ahora las clases han seguido fundamentalmente el método gramatical y repiten errores que he sufrido en primera persona desde la escuela hasta el día de hoy:

– la lengua vehicular de clase es la lengua materna de la mayoría de los alumnos,  es decir, el español. Y digo la mayoría porque no todos los alumnos son hispanohablantes. Parece aún extendido entre muchos profesores y alumnos el pensamiento de que es un reto imposible  desarrollar una clase de cualquier LE en un nivel A1 en la lengua meta . Yo pensaba que este punto se había superado, y que la L1 solo se usaba puntualmente como apoyo y para determinados momentos de la clase: instrucciones, traducciones puntuales para no perder el tiempo explicando un término, normas del curso, evaluación, etc. La realidad me ha demostrado lo contrario, limitándonos la exposición a la lengua extranjera, sobre todo en alemán, ya que no estamos en un contexto de inmersión.

– el profesor es el protagonista del aula. El tiempo que pasan los profesores hablando supera con creces la producción oral de los alumnos. Algo comprensible en niveles de A1, pero muy desequilibrado en este caso, puesto que el TTT (teacher talking time) excede abrumadoramente al STT (student talking time). Si sumamos estos dos primeros puntos (uso de L1 en clase y TTT), nos quedan muy pocos momentos en los que los alumnos nos enfrentamos a la lengua nueva y podemos ponerla en práctica.

– el libro de texto es la base de todo. Hay ejercicios de listening, de expresión oral en parejas, drills, expresión escrita, pero nada sale del libro de texto. La realidad, la web, las tareas, las actividades significativas tendrán que esperar. Se nota la falta de planificación, hay contenidos que no quedan claros debido a la limitación que supone basarse solo en un libro de texto y las dudas del alumno van in crescendo.

no recordar el nombre de los alumnos. Si después de un mes de clase no recuerdas el nombre de tus alumnos es que algo falla. 

llegar tarde y salir antes de clase. Este punto demuestra la motivación con la que encaran las clases estos “profesionales”.

En pleno siglo XXI, las enseñanzas del siglo XX siguen vigentes y no parece que vayan a dejar de serlo.

Yo no quería, pero me han obligado.

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37 comentarios

  1. Jo, Dani, cómo me veo reflejada en lo que dices… qué desastre! ánimo que no hay mal profesor que arruine las ganas, el interés o la motivación de alguien que quiere/necesita aprender, ¿o sí?

    1. Ya me arruinaron las ganas de aprender alemán cuando tenía 18 años. Entonces yo tuve gran parte de culpa por rendirme pronto. La motivación en clase ha bajado sustancialmente, pero esta vez voy a seguir luchando. Cuando acabe el curso dentro de mes y medio te contaré si he aguantado o no. Yo apuesto por el sí. 🙂

  2. maroclarinet · · Responder

    Hola, Daniel.

    Soy un simple estudiante de ELE en Cerdeña, Italia.

    Encontré este artículo muy interesante, y estoy totalmente de acuerdo. Al empezar mi curso de español, estaba tan acostumbrado al “viejo” método que me sintía muy desconfiado a enfrentarme al “nuevo”.

    La cosa más importante que has dicho es que “Nada sale del libro de texto. La realidad, la web, las tareas, las actividades significativas tendrán que esperar”. Si nos estudiamos lenguas, que son parte de un mundo dinámico y REAL, ¿por qué deberíamos quedarnos en un libro de texto, fijo y (después de algunos años) obsoleto?

    Mi profesor y mi perseverancia me mostraron qué el método gramatical tiene una vida bastante breve. Y ahora estoy así acostumbrado al método “experimental” que no sé qué hacer cuando me pasa encontrar otras veces el método ” viejo 😛

    ¡Aprendizaje colaborativo siempre!

    Perdona mis errores y que te vaya bien 😉

    Marco

    1. Muchas gracias por leerme y por comentar esta entrada. Muchos lectores de blogs pasamos por ellos sin comentar qué nos parece lo que hemos leído, pero tú has decidido mostrar tu opinión aquí y te lo agradezco mucho. Tiene doble valor porque no tienes el español como lengua materna (aunque tu nivel es excepcional) y eres estudiante (con todo lo que ello conlleva). Me alegra leer que el trabajo conjunto de tu profesor y el tuyo han dado sus frutos. No existe una metodología perfecta, pero es evidente que si existiera no consistiría en basar todo el proceso de enseñanza/aprendizaje en un material fijo y que se devalúa con el paso del tiempo como es el libro de texto. Más aún si, como bien dices, estamos estudiando algo dinámico, en constante evolución, como es una lengua.

      Gracias una vez más por leerme y por dejar tu comentario.

      Un saludo para ti y para tu profesor. 😉

  3. Hay una cosa que me inquieta en todo esto. ¿Cuál es la opinión de tus compañeros de clase? Me da la impresión, por lo que he visto cuando he vivido también esta situación, que ya no solo es que haya profesores con esta forma de dar clase, es que sigue teniendo mucho peso en el estudiante español de lenguas extranjeras la idea de que esta metodología es la normal y la más correcta para aprender otra lengua… y después se lamentan de que no aprenden. Esto explicaría , en parte, que cada vez que le decimos a alguien que nos dedicamos a la enseñanza de ELE, nos responda: ah, entonces hablas muy bien inglés ¬¬ porque que te den la clase en el idioma que estás estudiando debe ser cosa de otro planeta..

    1. Vas por buen camino, Ricardo. En efecto, a los compañeros les parece genial casi todo. No tienen la formación metodológica ni la visión crítica que yo puedo tener, pero eso no les exime de reflexionar sobre cómo son las clases que reciben. Para muestra un botón: una compañera me dijo que como había sido capaz de dar clases de español en Rusia sin saber ruso.

      1. Mientras leía el artículo pensaba precisamente en esto: que seguramente los alumnos que no tengan formación en la enseñanza de LE estén encantados.
        Cuando estudiaba alemán, mis compañeros de clase se quejaban porque el profesor solo nos hablaba en alemán y “no hacíamos gramática” para ellos, es decir, no nos explicaba el pasado y automáticamente hacíamos rellenahuecos.
        Yo me lo pasaba muy bien, pero la mayoría de mis compañeros se sentían muy confundidos al prinicipio. Eso sí, al finalizar el curso, estaban muy contentos porque, por fin, sentían que podían utilizar en la vida real lo que habían aprendido en clase.

        1. La losa de tantos años de enseñanza “clásica” sigue pesando mucho. Gracias por comentar, Laura.

  4. […] Continuar leyendo: Qué no hacer en una clase de lenguas extranjeras […]

  5. Yo tengo un grupo de español integrado por paquistaníes,ucranianos,marroquíes,nigerianos, rumanos,argelinos…. Hablamos mucho,nos reímos más,tenemos un grupo de washapp..y no tenemos libro de gramática! colaboramos todos en la búsqueda de información y corregimos los errores entre todos. Funciona más que bien! Se puede!

    1. Claro que se puede. Un saludo y a seguir por ese camino, Irene.

  6. Hola Daniel,tu entrada me ha parecido muy interesante.

    Estoy formándome como profesora de ele y últimamente he tenido muchas dudas acerca de qué lengua utilizar en clase para un mejor aprendizaje. Deduje que siendo el inglés una lengua que dominan o conocen la mayoría de estudiantes extranjeros que aprenden español sería la opción más apropiada. Pero, por otra parte, por qué no tirarse a la piscina y utilizar solo la lengua meta? Al principio requerirá mucho esfuerzo por parte del estudiante, y es difícil hacerte entender en una lengua que ellos no conocen. Aun así, pienso que cuanto antes intenten comunicarse en la lengua meta, mejor. Que se acostumbren a escucharla, a deducir los significados, conocer la estructura y lanzarse a hablar. Es un método que debería tenerse más en cuenta.

    1. Hola, Carmen. Si te interesa el uso de la L1 en la clase de lenguas extranjeras puedes preguntarle a Mar Galindo (@Marecica en Twitter). Te dejo un par de enlaces en los que Mar trata el tema: http://eledelengua.com/ldelengua-74-y-el-papel-de-la-l1-en-el-aula-de-espanol/ y http://www.academia.edu/1524318/L1_en_el_aula_de_L2_por_que_no

      La L1 ayuda en muchos momentos del transcurso de un curso, pero la L2 debe estar presente desde el primer día de clase. Un saludo y gracias por comentar la entrada. 😉

  7. Hola Daniel, qué interesante tu entrada, también soy profesora ELE en Alemania. Te cuento que aprendí alemán con el sistema “learn to doing” más acercado al aprender en la L2, tuve la suerte de tener una muy buena profesora y profesor (eran dos para que nos acostumbrásemos a los acentos) y desde el principio del curso nos hablaron sólo en alemán (ni una palabra de inglés). Los primeros días fueron bastante agotadores pero al final de cada curso, me sentía satisfecha de mis propios avances.
    Con respecto al método que comentas, de momento enseño a adultos en la universidad popular aquí en Stuttgart y además imparto clases privadas, hablo el 80 % de la clase en español en nivel A1 y a partir de fines de A1 sólo hablo español. Al principio mis alumnos se muestran disconformes pero conforme pasan las clases agradecen que sólo les hable en la L2. Como también intento (si bien no es fácil) que los mismos hablen mucho y sin temor a equivocarse.
    Creo que has elegido mal el curso, seguro habrá competentes profesores de alemán en donde vives, sólo tienes que encontrarlos. A veces es un poco más caro, pero vale la pena porque lo que pagas en el curso lo recuperas pudiendo trabajar después en ese idioma…
    Saludos,

    Soledad

    1. Gracias por compartir tu experiencia, Soledad. Enhorabuena por tu trabajo diario y por sacar lo mejor de tus alumnos.

  8. matgor86 · · Responder

    Yo soy algo así como lo contrario. Pero veo perfectamente lo que dices. Así aprende la mayoría o, mejor dicho, así “no aprende”. Saludos y ánimo.

  9. Reflexiones muy interesantes! A veces el problema es precisamente que los alumnos quieren (o están acostumbrados) a metodologías tradicionales. Pero también es tarea del profesor saber convencerlos que con un cambio de metodología se aprende más y mejor.
    Por cierto, cuántos alumnos sois en clase?

    1. Somos unos 15 alumnos en clase. Quizás no es el número perfecto, pero eso no es excusa para ciertas aptitudes/actitudes que se presuponen a un profesional de la educación.

  10. Como profesora de idiomas,ELE,Y Literatura comprendo tu problema,pero dados mis años he llegado a la conclusión de que el problema en España es de motivación socio-económica…Queremos los mejores profesores a 10 euros la hora???Queremos que hagan más cursos,se formen,busquen materiales en casa para pagarnos como una hora de limpieza?Creéme,las academias de idiomas en este país son campos de concentración para el titulado!

    1. No se trata de una academia privada. En este caso son instituciones públicas, con lo cual supongo que cobrarán mejor y tendrán, al menos, más estabilidad laboral. Esa excusa tampoco me vale. Si no estás de acuerdo con lo que cobras pues búscate otra profesión, o no aceptes determinados contratos (lo digo en general, no directamente a ti) 😉

      1. Sin ánimo de molestar, pero…siempre me ha llamado la atención que posturas pedagógicas avanzadas, modernas e incluso epistemológicamente progresistas (hijas de las teorías constructivistas que revisaron los postulados en los que se sustentaba la izquierda académica más tradicional hasta los setenta) se correspondan con comentarios reaccionarios en lo que se refiere al ejercicio de la profesión docente.

        Las/os trabajadoras/os no sólo tenemos el derecho sino también la obligación de poner demanifiesto, además de combatir, las condiciones de trabajo injustas…¡faltaría más! El “cambia de trabajo” o no “aceptes el contrato” me recuerda a lo de ir a trabajar hasta a Laponia si hacía falta, como dijo aquel…Que te guste tu profesión es perfecto, y que la quieras ejercer en condiciones dignas, más aún…

        Las pizarras digitales son el S. XXI, pero esa idea que subyace en tu comentario, esa suerte de apostolado laico que parece sugerirse, es del S. XIX…

        1. No estoy acostumbrado a recibir tantos comentarios, así que es posible que no haya sabido expresarme.

          El mundo de la enseñanza no se caracteriza por los emolumentos de sus docentes, se presupone un amor por lo que se enseña y un respeto por quien se tiene delante, el alumno. Puedes leer diversos tuits en mi cuenta de Twitter denunciando la situación del profesorado de ELE y la manipulación de los políticos cuando usan la Marca España para falsear realidades de nuestro sector.

          Mi postura no es reaccionaria, simplemente he compartido una experiencia como discente. No pretendía nada más. 🙂

          Ah! No me gustan las pizarras digitales.

          Un saludo y muchas gracias por compartir tus opiniones.

  11. azote hispánica · · Responder

    Siento discrepar, pero este aire de superioridad y defensa del “nuevo” método frente a lo viejo es una constante en el mundo del ELE que genera bastante malestar, tanto entre las compañeras como entre el alumnado. Es de recibo que, especialmente en grupos con la misma L1, se sepa ésta. Y no se trata de endiosar a la profesora – faltaría más, las aulas son de tod@s, pero sobretodo de ellas, de las alumnas -, pero la criminalización a la que se somete a la L1 por parte de gran parte del profesorado se fundamenta mucho más en la propia ignorancia – ¿cuántas compañeras ignoran la lengua materna de su alumnado? -, justificándola, que en la evidencia científica. Nuestras alumnas son personas adultas, con sus necesidades y con unas capacidades bien definidas, visión del mundo aparte, no unos recién nacidos que necesiten un sistema de referencia completo.

    1. Discrepar es bueno. 😉 Creo que el debate se ha desviado demasiado al uso o no de la L1 en clase. Y esa no era mi intención. Ya he dicho en el post y en algunos comentarios que el uso de la L1 en clase es positivo en determinados momentos, pero no es la mejor manera de enseñar una lengua extranjera. Conocer la L1 de los alumnos es muy beneficioso, ya que nos permite hacer un análisis contrastivo y saber de antemano qué fortalezas y debilidades va a tener el alumno y poderlas aprovechar para planificar nuestras clases. Un saludo y muchas gracias por comentar.

  12. Hola, Dani:
    Gracias por tus observaciones que comparto plenamente. Llevo enseñando inglés 40 años a estudiantes españoles y en clase solo usamos inglés salvo cuando hay que explicar pequeñas cosas que tardaríamos mucho en inglés. He diseñado mi propio método de enseñanza y el TTT va descendiendo a medida que avanza la clase de forma que al final los estudiantes son los únicos que hablan.

    Lo que primero se necesita para aprender un idioma (cualquiera) es oírlo, luego hablarlo… Leerlo y escribirlo tiene que ser muy posterior. Yo siempre digo que los idiomas no se “estudian”, se usan.

    Si quieres saber cuál es nuestra metodología y por qué funciona, puedes visitar nuestra web: http://www.lexiway.com.

    Seguiré acudiendo a tu blog para contrastar tus opiniones.

    Un saludo y ¡ánimo! con el alemán que es una lengua apasionante.
    Ana María

  13. Enhorabuena por el post, Dani!
    Siento mucho que tu aprendizaje del catalán esté resultando así puesto que es una lengua preciosa pero, desgraciadamente yo también he sufrido algunos de los puntos que comentas siendo alumna de otras lenguas… Estoy completamente de acuerdo contigo en que no se puede llegar tarde a clase y ver pasar los minutos hasta la salida así como abusar durante ese tiempo del TTT…me parece penoso…
    Veo que el post ha creado polémica (y no me extraña) pero coincido contigo en todos los aspectos, como se dice en catalán “Algú ho havia de dir”…

    1. Hola, Bárbara. Es curioso esto de Internet. He estado semanas pensando si escribir o no esta entrada, porque no es de mi agrado criticar a “profesionales” de la enseñanza, pero, como digo en el post, “me han obligado”. Y digo es curioso esto de Internet porque yo no esperaba que esta entrada tuviera esta repercusión. Ya es la más visitada en un día de todas las que he publicado y la que más comentarios ha recibido, cuando yo solo pretendía compartir una reflexión en voz alta.

      Gracias por comentar y por leerme. 😉

  14. Veo que este artículo ha levantado un caramillo. Y como dijo bacuripol, no me extraña 😛

    No se trata de un problema de España; tampoco es algo relacionado al sueldo de los profesores; es algo que pasa aquí en Italia también, y siendo estudiante tengo una idea bastante clara del contexto. Yo digo, se trata de ser lógicos y usar un poco de sentido común.

    Por ejemplo, ambos mis padres siguen enseñando desde 28 años en la escuela primaria, y ambos son muy firmes en su método de enseñanza: tengon tan miedo de enfrentarse al cambio tecnológico que siguen “cerrando los ojos” usando el método tradicional. ¿Consecuencia? Es como si fuesen extraterrestres para los niños, dado que mis padres no son “tecnológicos”, y se refugian en un libro o en la pizarra tradicional, mientras que la digital se queda olvidada en un rincón. Ni mis padres perciben esa barrera comunicativa y/o de percepción que se crea.

    Bueno, la universidad es otro entorno, pero yo creo que la aptitud de abertura (y no de absoluta cerrazón a propósito del nuevo) siempre debe ser la misma, independientemente de los niveles educativos.

    ¿Por qué digo esto?

    Me imagino que el objetivo del profesor sea estimular al alumnado para que el aprenda más y más cosas. Es lógico suponer que el profesor tenga que ser creativo y dinámico, dado que el alumnado raramente reacciona y actúa en el mismo modo. Entonces por parte del profesor ser dinámico significaría: ponerse al día (en mi experiencia personal, muy pocos tuvieron esa voluntad); aprovechar de herramientas actuales (y si no te has actualizado, ¿cómo lo haces?); conocer y establecer un contacto con los estudiantes (o siempre hablarás para las paredes de tu aula o para caras asustadas por el examen).

    ¿Cuántos alumnos potenciales se pierden por causa de una enseñanza que no les estimula? ¿Cuántas veces me pasó volver a casa con una sensación de vacío y tiempo malgastado por qué el profesor simplemente leyó del libro, en cambio de hablar con nosotros?

    Vi ambos los métodos, y reaccioné mucho mas productivamente y rápidamente con el “nuevo” porque (después de un periodo de desconfianza) me di cuenta de que estaba más cercano a mí. Por eso digo que no hay excusas: solo se trata de una cuestión de “cabeza”.

    Disculpe por el comentario-novela… el sujeto me apasiona y la entrada me ha enganchado 😛

    Marco

    1. Amén a todo lo que dices, Marco. Muchas gracias por compartir tu experiencia aquí. 😉

  15. Hola a todas/os, soy profesor de ELE en Francia y la entrada me genera sentimientos encontrados. Como profesor no puedo estar más de acuerdo con la metodología basado en el aprendizaje significativo y el empleo exclusivo de la lengua meta, pero mi experiencia me dice que los alumnos no lo quieren.

    No sé si os ocurre, pero mis alumnos se empeñan en utilizarme más como diccionario que como intermediario en su proceso de aprendizaje. De hecho, tienen serios problemas en su lengua materna para comprender conceptos como “metáfora” o “simbólico” (y son adultos jóvenes en educación superior profesional, aunque poco o nada motivados por las LE). La literalidad no les deja avanzar, pero tampoco son excelentes en los ejercicios memorísticos…El resultado: profe frustrado.

  16. Hola, soy un futuro estudiante de filología hispánica, y por tanto, tengo en mente como posible (probable) futura salida profesional la enseñanza del español como lengua extranjera, y tu entrada me ha parecido muy útil e instructiva. Creo que habría que tener en cuenta la opinión de los alumnos para poder mejorar la enseñanza en el futuro. Muchas gracias.
    Alberto.

  17. Francisco Corrêa · · Responder

    Hola, Daniel.

    Fue una excelente sorpresa este texto. Soy brasileño y doy clases de español en escuelas del interior de Brasil. No tengo muchas personas cercanas con quienes hablar, entonces uso internet para practicar un poco mis conocimientos de este bello y maravilloso idioma.

    Mi formación fue poco basada en textos reales, solo en los libros y puedo afirmar que mi aprendizaje tuvo más éxito cuando empecé el contacto con textos que expresaban el uso natural del español, además, los videos en la WEB y las películas españolas fueron fundamentales para que yo pudiera acostumbrarme con los fonemas.

    Todavía pienso que necesito mejorar mis conocimientos, pues mi primera lengua es el portugués y eso, curiosamente, no facilita debido a que puede, a veces, generar alguna confusión, especialmente cuando se trata de los usos de algunos verbos.

    Muchas gracias por este trabajo que me ha ayudado mucho y perdóname por los errores.

  18. A mí me ha pasado lo mismo. Qué frustrante ver que lo más importante de la clase es la figura del profesor y a mí no me dejaba (ni a los compañeros, evidentemente) hablar en clase.

    También me pasó con el catalán en Barcelona (Y con otras dos lenguas que intenté estudiar) Estábamos siguiendo el libro y cuando nos acercábamos a las tareas de hablar o de trabajar en grupos …. ¡El profesor las saltaba! Venga a hacer las tareas de gramática… Decía que como estábamos en Cataluña ya tendríamos muchas oportunidades para hablar en nuestra vida cotidiana, cosa que no es cierta.

  19. Marta García · · Responder

    Hola Daniel:
    Muy interesante tu artículo y los comentarios. Con respecto a esto último, he de decir que no hace falta ser profesora de E/LE o del gremio, ni tener formación específica, para reconocer una buena clase de lengua o a un buen profesor. Yo sólo me dedico al fascinante y difícil mundo de profesor de español desde hace poco más de 2 años, pero llevo muchísimos más estudiando otros idiomas (más de 20) y puedo aseguraros que esos errores que comentáis los he detectado desde hace tiempo, y que incluso me he quejado al respecto: en una ocasión quise poner una denuncia a una profesora de inglés de una EOI por motivos como ceñirse única y exclusivamente al manual, por ejemplo, pero al final resultó que mis timoratos y conformistas compañeros no me secundaron así que mi motín no sirvió para nada 😦
    En fin, confiemos en que esa clase de profesores acaben convirtiéndose en la excepción que confirma la regla.
    Saludos,
    Marta G.

  20. Pedotroll · · Responder

    Sos grande, sigue así

  21. […] otra entrada de un compañero de profesión: Daniel Varo. La entrada en cuestión es la titulada Qué no hacer en una clase de lenguas extranjeras por si queréis leerla, además de un breve intercambio en twitter. Para poneros en […]

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